Dios llama y capacita



Ana Usma, quien es una joven colombiana, sentía en su corazón un profundo deseo de servir a Dios de una mejor manera, por lo que inició su proceso en Formación Ministerial, encontrando un taller divino donde Dios fue proporcionándole las herramientas necesarias para crecer, prepararse para el ministerio y para transformar su vida y la de otros.
Al avanzar en los cursos, experimentó una mayor pasión, una convicción más firme y una fe fortalecida, comprendiendo que Él capacita a quienes llama. Esto marcó el despertar del Llamado. Ana buscaba dirección y guía para su vida espiritual y en cada clase Recibió recursos prácticos y espirituale. Como parte de ese proceso de transformación su fe se volvió firme y su convicción más profunda. Asimismo, fue invitada a servir como monitora en uno de los cursos lo que representó un gran reto, pero también una inmensa bendición. Ana nos cuenta que ha sido muy gratificante acompañar a los compañeros y a las personas que participan en la formación, viendo el crecimiento que Dios ha producido en cada una de sus vidas. Ha sido testigo de cómo Dios les habla y obra en sus corazones a lo largo de este camino.
Ana afirma con convicción que la Formación Ministerial ha sido una plataforma de bendición para ella servirle con mayor entrega, fidelidad y amor. Recordandonos que el llamado no solo se siente; también se prepara.
